14 de mayo, 2026
El error como material
Durante meses trabajé intentando controlar el revelado de las placas 8×10”. La temperatura, el tiempo, la agitación. Cada variable prometía una imagen limpia y cada variable, tarde o temprano, fallaba.
En algún momento dejé de corregir. El velo, la fuga de luz y la mancha empezaron a coincidir con lo que el propio Lago de Texcoco hace con quien lo mira: no se deja fijar. La imagen equívoca resultó más precisa que la imagen correcta.
El error fotográfico, entonces, no es un accidente del proceso: es la manera en que el material recuerda el territorio.
Volver al blog